viernes, 6 de junio de 2014

Todo comenzó un sábado noche

"Yo soy lo que soy por lo que somos todos"
Me parecía perfecta esta frase para empezar el blog, este blog que contará todas las experiencias vividas por mi como voluntaria.
Hace aproximadamente un año empecé a ejercer de voluntaria aunque era un sueño que tenía desde hacía mucho más tiempo y que no sabía como cumplir. Gracias a la ayuda de una amiga que conocí por casualidad y que sabía como empezar en esto, comenzó mi aventura.
Voy a empezar por el final aunque no sea lo común pero quiero explicaros primero mi cambio como persona, mis sensaciones vividas en esos momentos especiales y como me siento ahora.
Antes de empezar todo esto debo reconocer que era una persona bastante alocada, que no pensaba mucho en si los demás sufrían o tenían necesidades y que vivía el presente sin pensar en que hacer mañana o en que se necesitará en el futuro de mi. Parece raro que a una persona como la que yo era le empezase a interesar ejercer como voluntaria pero así fue, un tiempo antes de todo esto algo cambió.
Era verano y yo estaba con mis amigos por la noche dando una vuelta camino de una discoteca en una noche de sábado fabulosa. Todo era perfecto y la noche se presentaba como una de las mejores del verano pero de repente todo me cambió. Cerca de un supermercado que había en nuestro camino vimos un grupo de personas reunidas, muy desaliñadas, arrodilladas frente a algo. Mis amigos no le dieron mayor importancia y siguieron a lo suyo pero yo que siempre he sido muy observadora me paré a ver que hacían. Un rato después reconocí a un amigo de la infancia, un amigo que como el resto de las personas que allí estaban, se encontraba rebuscando en la comida que todas estas empresas desechan cada día. Me quedé impactada, sin saber como reaccionar, y mis amigos me lo notaron. Me quería acercar a él pero algo en mi me decía que diese la vuelta, continuase andando y me lo pasase tan bien como había pensado. Estaba tan paralizada que ni me di cuenta que todos mis amigos estaban detrás mio mirándome y con una cara de asustados que jamás había visto en ellos. Vinieron hacia mi y me llevaron a mi casa porque yo no era capaz de reaccionar. Al día siguiente me sentía fatal, mal por no haberme acercado al chico, mal por no decirles nada a mis amigos y mal porque en parte me sentía culpable de lo que había visto, de no haberme dado cuenta antes de lo que pasa en algunas calles de cualquier ciudad. Desde ese momento empecé a cambiar completamente y decidí que quería hacer algo que cambiase la situación de gente como Juan, mi amigo de la infancia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario